
Puedo seguir observándote detrás de aquellos cristales
Aun siento el calor de tus manos fantasmas
Y el brillo de esos ojos inocentes que ya no me miran
Y aun entre tus brazos, tu rostro viajero se ha perdido
Se ha llevado esa gota del escaso cariño que nos quedaba
Se han evaporado poco a poco esos recuerdos creando un desierto de hielo
Pero desde el comienzo nuestros caminos fueron extraños
Desde el comienzo debería haber marchado por mi ruta
Pero te seguí hasta perderme, hasta no poder ver desde donde comenzamos
Fui yo quien amarré esas cadenas de fuego a mi cuerpo
Me he encerrado en este frío lugar desconocido
En un lugar que nunca debió ser
No me pidas que navegue por estas aguas
Ya que tu creas las olas
Ya han navegado antes por aquí
Pero con mis piernas volveré a ese lugar
La partida se ha convertido en meta
En el viaje recogeré aquellos pedazos de alma que alguna vez perdí
Y si ves alguna sombra al despertar significa que ya volví...

No hay comentarios:
Publicar un comentario